El programa de Voluntariado de las Naciones Unidas (VNU) coordina la celebración del Día, que se celebra anualmente el 5 de diciembre para reconocer y promover la incansable labor, no solo de las personas voluntarias de las Naciones Unidas, sino de las personas voluntarias de todo el mundo.
No debemos olvidar que no es posible alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sin contar con las personas en todas las etapas, a todos los niveles y en todo momento.
El voluntariado convierte a los individuos en parte de las soluciones. Permite a las personas y a las comunidades participar en su propio desarrollo.
Los desafíos actuales a los que nos enfrentamos, como el cambio climático, los conflictos y las injusticias sociales, pueden resultar abrumadores. Sin embargo, en momentos difíciles es cuando el espíritu del voluntariado brilla más que nunca. En todos los rincones del mundo, las personas voluntarias suelen ser las primeras en responder. Afrontan los retos con valentía, dedicación y desinterés.
Las personas voluntarias generan una cultura de servicio más rica en sus comunidades. Ayudan a tender puentes entre generaciones y apoyan el desarrollo sostenible.
El voluntariado nos permite trabajar juntos a través de las generaciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El voluntariado es un ciclo intergeneracional.




