El curso de verano sobre Observación y predicción sobre Observación y predicción meteorológica en el siglo XXI, que ha organizado el Centro Asociado de la UNED de Dénia en su Aula de Benidorm, finalizó el pasado viernes con la celebración de la última jornada.
La misma incluyó una práctica de predicción sobre Radares meteorológicos, que contó con la dirección y asesoramiento de Eugenio Ayensa Remírez, Jefe del Grupo de predicción y Vigilancia de Madrid de la AEMET. En ella, los asistentes pudieron analizar en primer lugar la tipología, variables e información de los distintos tipos de radares que se usan en la observación de los fenómenos meteorológicos así como su importancia para la predicción.
La segunda parte de esta sesión práctica consistió en una práctica de predicción del tiempo en la Península Ibérica para los próximos días, utilizando los distintos mapas de variables y analizando en las diferentes escalas su interacción con el fin de obtener una predicción general de cara a los primeros días de la semana siguiente.
Tras la celebración de esta jornada práctica, y para clausurar el curso, se organizó una mesa redonda bajo el título La predicción de hoy en día, en la que participaron Miguel Ángel Civera Meléndez, Coordinador de Investigación del Centro Asociado de la UNED en Dénia; y los técnicos de AEMET Modesto A. Sánchez Barriga E Ignacio Zúñiga López (director del curso).
Los ponentes expusieron en sus intervenciones la necesidad de incorporar procesos de escala meso para una mejor la predicción regional y constataron la conveniencia de avanzar hacia una mayor integración con las variables marinas, especialmente en el Mediterráneo. Igualmente concluyeron que el futuro de la observación y predicción pasa por la capacidad de generar conocimiento (investigación, tecnología, formación, divulgación), la multidisciplinariedad, la cooperación y el mantenimiento de Redes globales y locales
La mesa redonda igualmente habló sobre la predicción, la cual “va a depender cada vez más de los modelos”. En este sentido se comentó que “habrá menor número de predictores (personas) y se potenciará los servicios derivados de la predicción generando productos específicos que usando las NTIC satisfagan una demanda cada vez más específica (montañeros, agricultores, actividades náuticas, deportivas…).
Finalmente los participantes destacaron la importancia de la formación como factor diferencial.




